Atrapados en el tiempo: Bucles temporales en la ciencia ficción
Bucles temporales en la ciencia ficción: entre la paradoja y la eternidad
Imagina la experiencia: despertar cada día sabiendo exactamente lo que va a ocurrir, porque ya lo has vivido decenas, cientos o miles de veces.
Todos a tu alrededor repiten sus palabras y acciones como actores en una obra que solo tú has visto antes. Solo tú recuerdas; para los demás es la “primera” y única vez.
Al principio eso te daba libertad. Si nada tiene consecuencias duraderas, puedes probar y fallar. El tiempo se vuelve utilizable. Pero pronto esa ventaja se vuelve carga. Cada conversación pierde autenticidad, cada gesto se vacía de sorpresa.
Nadie comparte tu memoria y tú ya no compartes su presente. El bucle no te libera del mundo: te deja solo dentro de él.
Por eso hoy, en Fronteras de Fantasia, hablamos de bucles temporales.
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Introducción: “Cuando el futuro deja de avanzar”
La ciencia ficción siempre ha mantenido una relación especial con el tiempo. Viajar en el tiempo es un sueño recurrente desde H.G. Wells hasta Ted Chiang. Pero existe un paso más, quedar atrapado en el tiempo.
El bucle temporal: una de las estructuras más interesantes de la ciencia ficción. El castigo de Sísifo con reloj digital.
Un bucle temporal es un recurso narrativo en el que un personaje vuelve a experimentar un mismo periodo de tiempo una y otra vez. La experiencia del tiempo deja de ser lineal y se convierte en un círculo. Suele aparecer como síntoma de crisis: el día siguiente no llega hasta que se pasa alguna prueba o se resuelve algún tipo de enigma.
En un bucle temporal típico, el protagonista está condenado a revivir eventos repetidos. El reloj se reinicia y, salvo por la memoria del protagonista (y ocasionalmente de algún otro personaje), el mundo vuelve a su estado inicial. Esta repetición infinita actúa como metáfora de la mente humana atrapada en una situación obsesiva.
Popularizado por la genial película de Bill Murray, Atrapado en el Tiempo, la del día de la marmota, este concepto que se explora en la ciencia ficción desde casi sus inicios. Por ejemplo, en 1915, tenemos la curiosa novela rusa La extraña vida de Iván Osokin, de P. D. Ouspensky, que propone la historia de un hombre que vuelve a vivir su vida con plena conciencia, para descubrir que cambiar el destino es complicado.
En realidad, la idea de vivir en el día de la marmota refleja en realidad una inquietud muy contemporánea. Lo supo ver The Matrix, cuando Trinity advierte a un Neo que se debate entre seguir al grupo de la Nabucodonosor o volver a casa: “Conoces ese camino. Sabes exactamente dónde termina. Y yo sé que ese no es el lugar donde quieres estar.”
Esa línea resume la claustrofobia existencial del bucle: si nada cambia, nada cambia. Siempre en la caverna, siempre en la ignorancia, con la persistente sospecha de que algo está profundamente mal.
La intuición del bucle como castigo no es moderna. En la mitología griega encontramos figuras condenadas a la repetición eterna: Sísifo, empujando una piedra que cada día vuelve a caer; Prometeo, cuyo hígado es devorado y regenerado cada día; Tántalo, atrapado en una sed y hambre cada día frustradas.
Pero mientras que la mitología occidental carga de sentido moral a esa repetición, las filosofías orientales, como el hinduismo, piensan en el ciclo desde otra perspectiva: como la estructura natural del tiempo y del ser. El samsara, el ciclo continuo de nacimiento, muerte y renacimiento que estructura la existencia de todos. Cada vida dentro del samsara está modelada por el karma —las consecuencias éticas de los actos pasados— y por el cumplimiento o desvío del dharma, el camino correcto. El ciclo no es un castigo, es la condición natural del ser, un proceso espiral sin fin hasta que se alcanza el moksha: la liberación que ocurre cuando el deseo cesa y el yo se disuelve.
La ciencia ficción y la fantasía contemporáneas, al adoptar el bucle como forma narrativa, parecen heredar ambas visiones: lo representan a la vez como prisión y como umbral, como estancamiento y como revelación, como infierno y como purgatorio.
Entre la maldición griega y la rueda dhármica, el bucle se convierte en un campo de tensión donde lo repetido es una posibilidad de cambio.
El bucle como problema científico: paradojas y causalidad cerrada
De acuerdo con lo que sabemos del mundo, no parece que en la práctica podamos viajar al pasado.
De hecho, si mi yo del futuro viaja alguna vez al pasado, me comprometo conmigo mismo a aparecer ahora mismo aquí.
Vaya. No funciona. Como en The Big Bang Theory.
Pero aún así no me desanimo, no lo descarto: tal vez no soy muy puntual y aparezco en algún momento del vídeo. Yo si fuera tú lo seguiría viendo hasta el final por si acaso.
Lo interesante es que, pese a su imposibilidad práctica, ciertas soluciones de la relatividad general lo permitirían sin romper sus ecuaciones. La solución más plausible serían las llamadas curvas cerradas de tipo tiempo: una trayectoria en el espacio-tiempo que permite a un objeto regresar a su propio pasado. Es decir: una línea que, sin romper las matemáticas de la relatividad general, conecta un punto consigo mismo, pero no en el espacio, sino en el tiempo.
Sin embargo, que algo sea posible no significa que sea viable. Llevarlo a la práctica exige condiciones que parecen inalcanzables. Imaginables, sí, como por ejemplo agujeros de gusano, cuerdas cósmicas que deforman el espacio-tiempo o cilindros rotantes de densidad infinita, como el cilindro de Tipler, solución que utilicé por cierto en un relato corto que escribí hace tiempo, pero eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
A esta complicación práctica se suma un problema: la lógica. En concreto, la causalidad. Si puedes viajar al pasado, ¿puedes cambiarlo? ¿Qué ocurre contigo si matas a tu abuelo antes de que tenga hijos?
Stephen Hawking señaló como respuesta que debe de existir algún principio que impida en la práctica cualquier viaje al pasado que viole la causalidad. Es su famosa conjetura de protección de la cronología. Hawking bromeaba con que la ausencia de turistas del futuro era una buena prueba de que los viajes temporales no existen. Decía que parece existir una Agencia de Protección de la Cronología que impide su aparición.
Obviamente esta afirmación parece sacada directamente de la ciencia ficción, donde se ha usado recurrentemente: La Patrulla del Tiempo de Poul Anderson; El Fin de la Eternidad de Asimov; la AVT de Marvel; Time Cop, la película más taquillera de Van Damme, basada en el cómic de Mark Verheiden; El Ministerio del Tiempo, una serie magnífica y muchas veces infravalorada, o los Vice Presidential Action Rangers de la serie animada Futurama, con el mismísimo Hawking como miembro.
Viajar en el tiempo, en todo caso, implica iniciar un bucle temporal. Desde esta premisa, se abre el verdadero laboratorio filosófico que la ciencia ficción ha sabido aprovechar: ¿cómo se cierra?
Se han explorado, sobre todo, tres modos de entender el cierre del bucle temporal. Vamos a verlos.
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El bucle autoconsistente: el círculo perfecto
El primer modelo de entender los bucles temporales se apoya en el principio de autoconsistencia de Novikov, que postula que cualquier viaje al pasado ya estaba incorporado en la historia. Hagas lo que hagas, no podrás cambiar lo ocurrido, porque tus acciones pasadas fueron precisamente las que llevaron al presente tal como es. Bajo esta regla, si intentas matar a tu abuelo, algo lo impedirá (se encasquilla el arma, por ejemplo). No hay margen para el libre albedrío: todo está determinado, y el viaje solo revela lo que ya era.
Como una cinta de Möbius, el universo se pliega sobre sí mismo sin generar contradicción. Es el dominio del estatismo temporal, conocido como “universo bloque”: una visión en la que el tiempo es un mapa inalterable, donde todo lo que fue, es y será coexiste en una estructura fija.
Este modelo ha dado lugar a algunas de las obras más inquietantes del género.
Además de los ejemplos señalados antes resueltos por la policía del Tiempo, destaca el relato de Heinlein “Todos ustedes, zombis”, de 1959, que desarrolla algunos conceptos con los que continuará después por ejemplo en “El Gato que atraviesa las paredes”, de 1985 y ya explorados por el autor en la novela “Por sus propios medios”, de 1941, mismo año en el que Malcolm Jameson, presenta también otro de los ejemplos deterministas más tempranos de los bucles, “Doble y redoble”. El relato Todos ustedes, zombis, tiene una adaptación libre dirigida por los hermanos Spierig en 2014 que se llama Predestination. El mismo nombre es un spoiler.
Es el mismo concepto que en 12 monos, una obra maestra del género, donde el viaje no sirve para cambiar nada, sino para descubrir lo que ya ocurrió. La película está inspirada en el cortometraje La Jetée, el muelle, de 1962, dirigido por Chris Marker, y tiene una serie secuela de 2015.
Más centrados estrictamente en bucles, la genial “Los cronocrímenes” de Nacho Vigalondo, en 2007 muestra los intentos del protagonista de alterar los eventos, pero cada una de sus acciones resulta ser justo la causa de la situación de la que quería escapar. Lo mismo que Triangle, de 2009. En 2012, aparece Mine Games, una película independiente que presenta un bucle cerrado de violencia.
De 2017 es la primera temporada de la genial Dark, serie por excelencia del “universo bloque”. Y de vuelta a lo independiente, en 2019, encontramos Koko-di Koko-da, un caso límite entre bucle autoconsistente y repetición emocional.
Aunque anterior, me he dejado para el final uno de los ejemplos más duros de todo esto, la genial película Primer, obra de culto de Shane Carruth, estrenada en 2004. Es la película de 77 minutos más larga que he visto en mi vida, porque hay que verla al menos un par de veces para entender bien qué está pasando. Nos muestra un universo como trampa lógica de la que es imposible escapar, donde el viajero es a la vez arquitecto y prisionero de la línea de tiempo.
En fin, esta estructura narrativa representa la visión más determinista del tiempo. No hay paradoja porque no hay cambio: lo que parece viaje es en realidad una versión desplegada del destino.
El bucle divergente: el corte multiversal.
Un segundo modelo se alinea con la Interpretación de los Muchos Mundos, formulada por Hugh Everett en los 50, según la cual cada posibilidad se realiza en un universo distinto.
Llevado a la ciencia ficción, cuando la paradoja es insoportable, la solución narrativa es sencilla: se genera una línea temporal alternativa. Un nuevo universo. El bucle no se cierra: se bifurca.
Los cómics han sido pioneros en esta fusión. Tanto Marvel como DC han explotado el bucle multiversal. En Vengadores vemos como cada viaje genera una línea paralela. Además cada línea paralela puede generar nuevas líneas paralelas. La Patrulla X, que ya había viajado al pasado con Claremont en sus “Días De Futuro Pasado” de los 80, dio un maravilloso giro con Hickman en la saga House of X/Powers of X de 2019, donde se revela algo genial sobre Moira. DC por su lado, en eventos como Flashpoint muestra como el intento de Barry Allen por evitar el asesinato de su madre deriva en un caótico resultado. Y esto dejando de lado las Crisis.
Pero si hablamos de multiverso, tenemos que señalar la genial Rick y Morty, de 2013, donde este concepto es el parque de atracciones de los protagonistas, a menudo abandonando líneas temporales destruidas por sus propias acciones.
Otras obras del género incluyen en 2015 Project Almanac o Bienvenidos al ayer, la japonesa Más allá de dos minutos infinitos, de 2020, en tono de comedia, que trabaja con este concepto de bucles, multiverso y la policía del tiempo que comentamos antes. Por cierto, muy relacionada con esta película porque comparten parte del casting, está River, de 2023, una película más típica del tercer tipo de bucles, de los que hablaremos luego.
Pero seguramente los ejemplos más extremos de estos loops y multiversos son Mr Nobody, de 2009, una interesante película que explora todas las bifurcaciones de una decisión o Coherence de 2013, donde un grupo de amigos queda atrapado en una noche.
Una consecuencia interesante de los multiversos son las llamadas ucronías, donde se especula sobre realidades alternativas. Siguiendo con los cómics y con Marvel, What If? es el ejemplo más conocido, pero hay otros my significativos, como la genial Superman Hijo Rojo, de Millar, donde la nave de Superman no se estrella en Kansas, sino en una granja colectiva soviética. En literatura hay magníficos ejemplos, como “El hombre en el Castillo”, de Philipp K. Dick de 1962; Patria, de Robert Harris en 1992; o la Conjura Contra América, de Philip Roth, en 2004, entre otros.
Más relacionado con bucles temporales, que es lo que nos ocupa, tenemos obras muy tempranas, como la novela Repeat Performance, de William O´Farrell, en 1941 donde el protagonista revive un periodo clave de su vida produciendo desenlaces alternativos. Tendrá su adaptación al cine en 1947, dirigida por Alfred Werker.
Película mítica sobre el tema es Corre, Lola, corre, de 1998, que presenta tres variaciones de la misma carrera contrarreloj de una joven por salvar a su novio. Tuvo un curioso remake indio en 2022 llamado Looop Lapeta. En 2009, en And Them came Lola, vemos una relectura directa de este modelo.
En el anime Steins;Gate de 2011, el protagonista envía mensajes al pasado para evitar una tragedia; cada intento genera una línea paralela. También de 2011 es Código Fuente, que presenta a un soldado conectado a una simulación que recrea los últimos 8 minutos antes de una explosión terrorista en un tren. Aunque técnicamente ocurre dentro de una simulación, la narración funciona como bucle temporal. Este mismo año, Stephen King publica 22/11/63, con la misma idea: cambiar el pasado genera realidades distintas.
Es digna de mención la mexicana El incidente (2014), donde dos personajes quedan atrapados en líneas paralelas que repiten un mismo patrón sin salida. O The Infinite Man, también de 2014 pero más en clave de comedia.
En las siete muertes de Evelyn Hardcastle, una novela de Stuart Turton de 2018, se ve una curiosa de plantear el tema: el protagonista revive el mismo día de un asesinato, despertando cada vez en el cuerpo de un invitado distinto. En la película Happy Death Day 2U, de 2019, se explora si a veces es mejor no abandonar el bucle.Y por supuesto señalar la maravillosa ficción sonora Caso 63 y su serie hermana, Enigma.
En general, narrativamente, este modelo suele teñirse de melancolía. El sujeto puede actuar, pero no puede volver. La libertad de elegir conlleva la pérdida de todo lo anterior. El bucle se rompe, sí, pero a costa de no regresar nunca a casa.
El bucle de retroalimentación: la espiral de cambio
Finalmente, el tercer modelo es quizá el más débil desde el punto de vista científico, pero el más relacionado con el tema del vídeo y quizá el que más juego da para explorar el bucle como experiencia humana. Es irrelevante si la resolución del bucle genera algo que ya estaba escrito o múltiples universos, porque el centro de la trama se sitúa en el propio bucle y en los personajes conscientes de estar en él.
El hecho es que cada viaje al pasado es una intervención con inicio y final, y en cada intervención es posible alterar el curso de los acontecimientos. El bucle existe porque algo no está resuelto, y se repite hasta que se alcanza la estabilidad.
Coge papel y boli, que aquí vamos a hablar de unas cuantas obras.
El ejemplo paradigmático de esto ya es Atrapado en el tiempo, el día de la marmota, de 1993. En esta película, un arrogante meteorólogo, Phil, Bill Murray, queda atrapado en el día 2 de febrero. Al principio, explota la situación en su provecho, pero pronto esta impunidad con la que actúa deviene en desesperación. Finalmente, se plantea una salida de tinte moral, una metamorfosis que sugiere que el bucle era un purgatorio diseñado para pulir al personaje. No es de extrañar que se haya interpretado la película como parábola espiritual.
Este mismo patrón se repite en muchas historias a lo largo del mundo, especialmente contemporáneas. Desde la sueca Naken, de 2000, que tiene un remake americano en 2017 llamado Naked, pasando por la italiana Un día sin fin, de 2004, rodada en Tenerife, llegando a la egipcia Congratulations de 2009, la serie canadiense Being Erica de ese mismo año, o la húngara Zanox: Riesgos y efectos secundarios, de 2022 donde un medicamento inicia el bucle.
Trasladando esta premisa al terreno adolescente, tenemos la novela Si no despierto, escrita en 2010 por Lauren Oliver, y llevada a la pantalla en 2017 por Ry Russo-Young. Una chica popular revive el mismo día, hasta corregir sus errores. También en clave de comedia, si se puede llamar así, juvenil, tenemos en 2014 Premature.
Revisando la ficción histórica, cabe mencionar la novela Una y otra vez, de Kate Atkinson, de 2013, convertida en serie en 2022, donde la protagonista vive varias veces su vida a inicios del siglo XX, buscando propósito.
Desde el terror, en la exitosa Feliz día de tu muerte de 2017, una estudiante sufre el día de su asesinato repetidamente. Definida como una mezcla entre scream y atrapado en el tiempo, tuvo una secuela en 2019, menos exitosa.
La primera vez que nos vimos se estrenó en Netflix en 2018, y aborda el tema desde la comedia romántica sin demasiado éxito, desde mi punto de vista. Del mismo estilo, un año después, y no mucho mejor tenemos Amor en repetición. Con mayor éxito, en 2022 se estrenó la curiosa Una cita casi perfecta, con Kaley Cuoco y un año después está la al menos divertida Dieciocho otra vez, de Jonatan Etzler, una comedia sueca sencilla pero entretenida.
Que por cierto, me traen a la mente una curiosa variante de todo esto, sin ciencia ficción ni viajes en el tiempo: 50 primeras citas, de 2004, comedia romántica en la que el personaje de Adam Sandler debe conectar una y otra vez a la protagonista, una Drew Barrymore cuya memoria se reinicia cada mañana debido a un trauma neurológico.
Volviendo a los bucles puros, y en una clave más íntima, destacaría aquí la maravillosa El mapa de las pequeñas cosas perfectas de 2021, que presenta a un adolescente atrapado en el mismo día, que descubre a otra persona también atrapada con él. La película solo avanza cuando se suelta el ego y se asume que… bueno no digo qué se asume que no quiero hacer spoilers. Como curiosidad, señalar que tiene un remake tailandés, llamado Love Stuck.
La serie Russian Doll de 2019, pone a su protagonista a revivir la noche de su cumpleaños 36 una y otra vez; como manifestación de traumas no resueltos que la “encadenan” al mismo momento, reflejando la compulsión a la repetición estudiada por Freud: la tendencia de la psiquis a recrear experiencias, incluso dolorosas, intentando dominarlas o encontrarles sentido.
Palm Springs en 2020 lleva el tema a la crisis existencial millennial. El protagonista del bucle (Andy Samberg) adopta una pose nihilista y hedonista. Esta premisa resonó con el público por su aire metafórico. Estrenada durante la pandemia, muchos sintieron que el confinamiento y la rutina diaria del encierro era como un Día de la Marmota colectivo. En este contexto destacaría también la alternativa Harantena, de Admir Babic, estrenada en 2020 y con la epidemia de fondo o No Tomorrow, de 2021, revisa el tema de bucle temporal en la pandemia.
El tema también se aborda desde la fantasía, por ejemplo en la divertida película checa Princesa perdida en el tiempo, de 2020, donde la única opción de salvar el reino de la oscuridad es reviviendo una y otra vez el mismo día.
En fin, filosóficamente, sea desde el terror, la comedia, el drama o la fantasía, este modelo mantiene viva la posibilidad del libre albedrío: no elegimos estar en el bucle, pero sí cómo salir de él. O al menos cómo intentarlo. Repetimos hasta comprender.
Esto implica una lección moral. En este contexto tenemos obras que sin ser bucles genuinos, juegan un poco con ellos, como El Efecto Mariposa, de 2004, donde el protagonista puede repetir algunos eventos del pasado. La tesis se desarrolla en otras dos secuelas de 2006 y de 2009. Otro caso híbrido y deliberadamente inconsistente es Looper, de 2012, que prima el dilema moral sobre la coherencia temporal.
Lógicamente, dentro de este contexto pedagógico encontramos multitud de películas navideñas. Navidad todos los días, de 1996, que es una interpretación de Christmas Every Day de Willlian Dean Howells, y que tuvo un remake en Christmas Do-Over; alguna versión de Un cuento de Navidad, como A Christmas Carol del 2000, o 12 días de Navidad, de 2004, una especie de mezcla entre la historia de Dickens y el día de la marmota; también 12 citas de Navidad, de 2011, una comedia romántica o El último tren a la Navidad, de 2021.
En todo caso, esta mejora no tiene que ser necesariamente moral, también puede implicar principalmente algún tipo de entrenamiento físico u otro tipo de aprendizaje.
Por ejemplo, en Al filo del mañana, de 2014, basada en la novela All you need is kill, de Hiroshi Sakurazaka, el soldado interpretado por Tom Cruise revive una batalla contra alienígenas cada vez que muere. El foco está en el entrenamiento, aunque también hay crecimiento personal.
Del mismo estilo, en ARQ, de 2016, el protagonista no mejora físicamente pero sí aprende cosas nuevas en cada nuevo loop. Sobre crecimiento físico, en 2019 tenemos Hasta tu ultima muerte, una interesante película animada. También, más o menos, aquí cabría mencionar Muere otra vez, película de Joe Carnahan de 2021 o la india Maanaadu, del mismo año y con un tono más político.
7 años antes y ya en clave más de comedia infantil, se estrenó en Nickelodon El último día del verano, con un argumento centrado en mejorar para un concurso de talentos.
En todo caso, la experiencia del bucle tampoco tiene que ser moralmente o físicamente positiva. Por ejemplo, en 12:01, un relato publicado en The Magazine of Fantasy and Science Fiction en 1973 por Richard A. Lupoff, no hay necesariamente una lectura moralizante. O no es lo más relevante. Este relato fue llevado a la pantalla en 1990, en un corto, y de nuevo en 1993 como película para televisión, intentando aprovechar el tirón de Atrapado en el Tiempo, a la que intentaron denunciar por el parecido de la trama, sin éxito. La historia tiene dos secuelas: 12:02 y 12:03.
Otro caso, es One Fine Day, una novela de Leon Arden, de 1981, donde el protagonista no aprende a ser mejor, si se porta bien es sólo porque piensa que así escapará del bucle. Es una especie de Anti-Atrapado en el tiempo. Curioso teniendo en cuenta la polémica de su autor que también exigió, sin éxito, al menos créditos en la película de Murray.
Si cambiamos el punto de vista héroe-villano, en uno de los episodios de la primera temporada de Star Trek: Discovery, un alienígena llamado Mudd descubre cómo atrapar a la tripulación en un bucle que utiliza en su beneficio. El objetivo de Mudd no es moralmente bueno.
La verdad es que hay que reconocer que los guionistas de Star Trek son maestros de los viajes en el tiempo y los bucles. En la propia Discovery se vuelven a explorar bucles más adelante. Anteriormente, en la quinta temporada de la Nueva Generación tenemos el episodio más mítico: Causa y Consecuencia. Y también hay bucles en Voyager, o en Enterprise.
En fin, finalmente, dentro de las obras que no pretenden ser moralistas, hay autores que buscan destacar otros detalles, como la obra de teatro Morir (un instant abans de morir), de Sergi Belbel, escrita en 1993 y adaptada al cine en el 2000 por Ventura Pons, donde no hay un bucle temporal literal, sino una insistencia dramática sobre el instante previo a la muerte, que se examina desde distintos ángulos. Un concepto que recuerda levemente a la francesa Smoking/No Smoking, del mismo año: dos películas individuales que se diferencian en un evento: un personaje decide fumar o no.
Entonces, ¿El bucle es un castigo o una bendición? Pues depende. Para algunos personajes, revivir el mismo día es una cárcel infernal. La repetición infinita sin cambio puede interpretarse como un castigo mítico. Albert Camus, en clave filosófica en El mito de Sísifo (1942), usó justamente esa imagen para hablar del absurdo: una tarea repetitiva e interminable que solo puede encontrar sentido en la actitud del que la realiza.
El Episodio 10 de Twilight Zone, La Noche del Juicio, exploró en 1959 justamente esto, el bucle como condena. No digo una palabra porque cualquiera sería un spoiler. También la serie Black Mirror experimenta con esto al menos en dos capítulos: Oso Blanco, de la temporada 2 de 2013 y en el especial Blanca Navidad, de 2014 con una de las consciencias digitales. En ambos casos con el bucle como castigo. En el episodio 4 de la temporada 4 se juega de nuevo con los bucles, pero no necesariamente como castigo, o no del todo, o no todo el capítulo.
En este mismo sentido, en 2006, Salvage, una película de terror con un presupuesto de sólo 200.000 dólares trata este tema del castigo de forma inquietante. En 2007 las muertes de Ian Stone mantiene esta narrativa, aunque luego evoluciona. En 2013 Blood Punch, de terror, sí vuelve al bucle como castigo, aunque no literal, en el sentido de que no es una cárcel aunque sí un mal día; un año después en el mismo estilo está Cruel y Inusual, película con título no clickbait; más cercana a la comedia, encontramos The Final Girls en 2015, donde un grupo de estudiantes queda atrapado en una película de terror de los 80 que se repite continuamente o la maravillosa serie The Good Place, de 2016, con la genial Kristen Bell, Veronica Mars. Volviendo al terror, en 2025 se estrenó Until Dawn, donde un grupo de amigos necesita cumplir unas condiciones muy concretas para finalizar un bucle de castigo.
Ni desde la comedia ni desde el terror la curiosa The Fare explora en 2018 este tema; y más recientemente tenemos el cortometraje ganador del Oscar en 2020 Dos Completos Desconocidos, con un tinte más político, un joven revive el día en que un policía le dispara injustamente; argumento parecido al de la película el Obituario de Tunde Johnson, un año anterior.
En 2022, también dentro del castigo, en Bridgewood, Dane Elcar nos ofrece una durísima metáfora de una relación tóxica. Este tema de relaciones tóxicas o momentos tóxicos en las relaciones se explora también, de forma menos dura, en las españolas El increible finde menguante, de 2018, y en la argentina El ascensor, donde una pareja queda atrapada en un bucle en un ascensor durante una pelea.
El tema se explora también como metáfora de estar atrapado en un trabajo, como en la japonesa lunes: nos vemos esta semana, de 2022, o Everything Happens at Once, de 2024.
Pero bueno, siguiendo con el hilo, como hemos comentado antes, en general más que un castigo, el bucle puede funcionar como un purgatorio, como en la historia corta Mirror for Hero, de Stanislav Rybas, llevada al cine en 1987 en dos partes. O en Repeaters, de 2010, donde este purgatorio se reinicia varias veces, o en la tan extraña como interesante Magnetic, de 2015, una película de bajísimo presupuesto que estudia cómo salvar al mundo de un apocalipsis solar. O en la poco conocida y también interesante 6:45, de Craig Singer, de 2021.
Para pasar este purgatorio no siempre hace falta crecimiento moral. A veces se rompe por acciones externas, como en Te amo, Te amo, una película francesa de 1968. O a veces hay que resolver algún asunto o enigma, como en un capítulo de Expediente X de 1999: Monday. O en la segunda parte de Urusei Yatsura, o en Camp Slaughter, de 2005, o en tono policíaco en la película Dejavu de 2006, o la serie Day Break de 2009; o de forma genialmente laberíntica en la alemana La Puerta, de 2009, que te hará pensar, o en tono de terror la colombiana Volver a Morir, de 2011, Soy un fantasma, de 2012, Haunter de 2013, y la japonesa Re/Member, de 2021.
A veces este asunto es salvar a un hijo o a un familiar, como queda explícito en A Day, una película coreana de 2017 o la China Reset, del mismo año. No confundir con la serie china de 2022 Reset, también de bucles temporales, basada en la novela Kai Duan, de Qi Dao Jun, donde un informático y una estudiante deben escapar de una tragedia. Por su lado, en el caso de la india Jango, de 2021, un médico usa el bucle para tratar de salvar a su esposa.
Aunque ya os avanzo que a veces no hay solución ni resolviendo el asunto o el enigma, que sólo hace que las cosas vayan a peor.
Para algunos personajes el bucle puede ser libertad absoluta porque disponen de infinitas ocasiones para arriesgarse, para probar caminos distintos. Incluso para disfrutar, como ocurre en Acerca del Tiempo, de 2013 una película que en principio no habla de bucles temporales, pero sí.
Pero este sentimiento suele ocurrir sólo al principio. Luego, según se desarrolla la historia, un aspecto esencial de la experiencia de un bucle es la soledad epistemológica del protagonista.
Al ser el único que recuerda, queda aislado en su conocimiento. Esto genera tanto una ventaja como una carga psicológica. En Atrapado en el tiempo, Phil pasa por esa náusea existencial de la que hablaba Sartre –el presente eterno se vuelve insoportable– antes de reinventarse.
En el polémico arco “Endless Eight” de Haruhi Suzumiya, segunda temporada del anime basado en los relatos de Nagaru Tanigawa, estrenado en 2009, se presenta un bucle donde los personajes (salvo uno) no recuerdan que han repetido el mismo mes de verano; el único consciente carga con un agotamiento indescriptible: la eternidad pesa.
Otro bonito ejemplo es la japonesa La chica que saltaba a través del tiempo, de 1983, basada en la novela de 1967 de Yasutaka Tsutsui. El bucle no salva ni condena: educa. Enseña que madurar no es corregir el pasado, sino aceptarlo. En 2010 se estrenó una secuela directa de esta película. La novela, por cierto, ha tenido dos adaptaciones más: en 1994 en serie de 5 episodios y en 2006 se llevó a la animación de forma maravillosa y recomendable por Mamoru Hosoda.
En todo caso, a veces el bucle nos brinda la oportunidad de tener segundas oportunidades. La película más temprana que se me ocurre con este tema es Vuelta atrás el reloj, de 1933. Pero sin duda el gran ejemplo es la maravillosa Qué bello es vivir, de Frank Capra en el 46, en la que hay un bucle, ¿no? Y luego, con un loop un poco más claro está Peggy Sue se casó, de Coppola en el 86. Podemos incluir aquí la australiana 41, de 2012, por añadir algo más moderno y con bucles más claros.
A veces sin embargo se nos muestra que vivir una segunda oportunidad no es sin consecuencias, como en Pánico en la Carretera, de 1997, la española Lluvia en los zapatos de 1998, La Estela, una película sudáfricana de 2005, Deborah, de 2022, o desde otro ángulo en Vandits, película canadiense del mismo año.
Igualmente, los bucles plantean preguntas interesantes. Si una persona vive el mismo periodo una cantidad enorme de veces, acumulando memorias que nadie más tiene, ¿Se convierte en alguien radicalmente distinto, casi post-humano?
Esto se muestra por ejemplo en la novela Replay de Ken Grimwood, de 1987. Un hombre muere y despierta en su cuerpo de 18 años, con todos sus recuerdos intactos, repitiendo el ciclo varias veces. La soledad de saber qué va a pasar en el mundo lo aparta emocionalmente de los demás. En casos extremos, el bucle puede generar literalmente múltiples versiones de la persona interactuando, como pasa en El infinito de 2017, complicando aún más la definición de uno mismo.
Los bucles temporales también han sido comparados muchas veces con la lógica de los videojuegos, donde cada iteración permite corregir errores y avanzar. Este concepto se explora explícitamente, por ejemplo, en la película india Game Over de 2019.
En los videojuegos, la idea de repetición con memoria es casi parte del lenguaje base. Pero además hay juegos que integran los bucles en la historia. En 1987, por ejemplo, el primer Final Fantasy y más tarde y genialmente The Legend of Zelda: Majora’s Mask del 2000, que formalizó un ciclo de 3 días que el jugador debe reiniciar constantemente. Más recientemente, Outer Wilds (2019) pone al jugador en un sistema solar que explota cada 22 minutos. Hades (2020), cada vez que mueres, apareces de nuevo en la casa de Hades pero manteniendo las mejoras y además la historia avanza. Returnal (2021) lleva el bucle a la ciencia ficción psicológica. O The Forgotten City del mismo año, traslada la idea de un bucle moral a la Antigua Roma.
Todos estos juegos comparten un patrón: la mecánica del juego (morir e intentarlo de nuevo) se alinea con la trama (el tiempo se rebobina).
En definitiva, los bucles temporales funcionan como laboratorios narrativos para examinar la ética y la psicología de la repetición. Y podríamos ir mucho más allá, porque no hemos entrado en los superbucles filosóficos de obras como la Historia Interminable, o la propia estructura del mundo en La Rueda del Tiempo, o la psicohistoria de Asimov. La Torre Oscura de Stephen King, El Héroe de las Eras de Sanderson, los reinicios de Matrix. Bucles por todas partes.
Tal vez no sea casual: en una época de rápidos avances pero también de problemas crónicos, la imagen de estar dando vueltas en círculo se ha convertido en un potente símbolo cultural. La ciencia ficción simplemente le ha dado formas narrativas cautivadoras a ese sentimiento.
Pero bueno, seguro que me estoy dejando muchísimas obras. ¡Ayúdame a completar la lista en comentarios!
Conclusión: “Salir del bucle no siempre es la solución”
Volvamos a la imagen inicial: el futuro que deja de avanzar. Puede sonar aterrador, pero también puede verse como una segunda oportunidad. En la encrucijada entre determinismo y libertad, los bucles temporales nos hacen la pregunta definitiva sobre nuestro carácter: si tu vida fuera a repetirse eternamente, ¿cambiarías algo? Y la ciencia ficción nos ofrece, bucle tras bucle, variaciones posibles de la respuesta.
Tal vez la lección más profunda sea, como quería Nietzsche, vivir de tal modo que incluso el eterno retorno de nuestros actos nos encuentre sin arrepentimientos. Si logramos eso –en la ficción o en la vida–, habremos escapado del peor bucle de todos, el de una existencia vacía, para entrar en uno donde cada giro aporta sentido.
Cada historia es un espejo donde vemos nuestras crisis y anhelos, y, en cierto modo, la humanidad lleva milenios contando y recontando las mismas historias con variaciones: repitiendo narrativas, buscando en ellas significados nuevos. Y seguiremos haciéndolo, mientras haya preguntas que responder sobre el tiempo, el destino y la libertad.
En fin, déjame que termine con una sola pregunta: Si mañana despertaras en el mismo día que hoy, con todo lo que sabes ahora… ¿cuánto tardarías en darte cuenta de qué es lo que realmente no estás cambiando?
Si has llegado hasta aquí no dudes en suscribirte, dejarnos un comentario y compartir. Esto es Fronteras de Fantasia, y envío este mensaje a cualquier amante de la fantasía y la ciencia ficción superviviente que se encuentre refugiado entre vídeos de Youtube: Estamos aquí. Estamos esperando.
Este es el listado de obras que se ven en el artículo:
| Título | Año | Autor / Director | Medio |
|---|---|---|---|
| La máquina del tiempo | 1895 | H. G. Wells | Novela |
| The Matrix | 1999 | Lana Wachowski, Lilly Wachowski | Cine |
| Atrapado en el tiempo (Groundhog Day) | 1993 | Harold Ramis | Cine |
| La extraña vida de Iván Osokin | 1915 | P. D. Ouspensky | Novela |
| El mito de Sísifo | 1942 | Albert Camus | Ensayo |
| La náusea | 1938 | Jean-Paul Sartre | Novela |
| Así habló Zaratustra | 1883–1885 | Friedrich Nietzsche | Libro |
| La patrulla del tiempo | 1955 | Poul Anderson | Relatos |
| El fin de la eternidad | 1955 | Isaac Asimov | Novela |
| Time Cop | 1994 | Peter Hyams | Cine |
| Time Cop | 1994 | Mark Verheiden | Cómic |
| El Ministerio del Tiempo | 2015–2020 | Javier Olivares, Pablo Olivares | Serie TV |
| Futurama | 1999–2013 | Matt Groening | Serie TV |
| Por sus propios medios (By His Bootstraps) | 1941 | Robert A. Heinlein | Novela corta |
| Todos ustedes, zombis | 1959 | Robert A. Heinlein | Relato |
| El gato que atraviesa las paredes | 1985 | Robert A. Heinlein | Novela |
| Predestination | 2014 | Michael Spierig, Peter Spierig | Cine |
| Doble y redoble | 1941 | Malcolm Jameson | Relato |
| La Jetée | 1962 | Chris Marker | Cortometraje |
| 12 Monos | 1995 | Terry Gilliam | Cine |
| Twelve Monkeys | 2015–2018 | Travis Fickett, Terry Matalas | Serie TV |
| Los cronocrímenes | 2007 | Nacho Vigalondo | Cine |
| Triangle | 2009 | Christopher Smith | Cine |
| Mine Games | 2012 | Richard Gray | Cine |
| Dark | 2017–2020 | Baran bo Odar, Jantje Friese | Serie TV |
| Koko-di Koko-da | 2019 | Johannes Nyholm | Cine |
| Primer | 2004 | Shane Carruth | Cine |
| Los Vengadores | 2012 | Joss Whedon | Cine |
| X-Men: Días del futuro pasado | 1981 | Chris Claremont, John Byrne | Cómic |
| House of X | 2019 | Jonathan Hickman | Cómic |
| Powers of X | 2019 | Jonathan Hickman | Cómic |
| Flashpoint | 2011 | Geoff Johns, Andy Kubert | Cómic |
| Crisis on Infinite Earths | 1985 | Marv Wolfman, George Pérez | Cómic |
| Rick y Morty | 2013– | Dan Harmon, Justin Roiland | Serie TV |
| Project Almanac | 2015 | Dean Israelite | Cine |
| Más allá de dos minutos infinitos | 2020 | Junta Yamaguchi | Cine |
| River | 2023 | Junta Yamaguchi | Cine |
| Mr. Nobody | 2009 | Jaco Van Dormael | Cine |
| Coherence | 2013 | James Ward Byrkit | Cine |
| What If…? | 1977– | Varios autores | Cómic / Serie |
| Superman: Hijo Rojo | 2003 | Mark Millar | Cómic |
| El hombre en el castillo | 1962 | Philip K. Dick | Novela |
| Patria | 1992 | Robert Harris | Novela |
| La conjura contra América | 2004 | Philip Roth | Novela |
| Repeat Performance | 1941 | William O’Farrell | Novela |
| Repeat Performance | 1947 | Alfred Werker | Cine |
| Corre, Lola, corre | 1998 | Tom Tykwer | Cine |
| Looop Lapeta | 2022 | Aakash Bhatia | Cine |
| And Then Came Lola | 2009 | Ellen Seidler, Megan Siler | Cine |
| Steins;Gate | 2011 | Hiroshi Hamasaki, Takuya Satō | Anime |
| Código Fuente (Source Code) | 2011 | Duncan Jones | Cine |
| 22/11/63 | 2011 | Stephen King | Novela |
| El incidente | 2014 | Isaac Ezban | Cine |
| The Infinite Man | 2014 | Hugh Sullivan | Cine |
| Las siete muertes de Evelyn Hardcastle | 2018 | Stuart Turton | Novela |
| Happy Death Day 2U | 2019 | Christopher Landon | Cine |
| Caso 63 | 2022 | Julio Rojas | Ficción sonora |
| Enigma | 2023 | Julio Rojas | Ficción sonora |
| Naken | 2000 | Lukas Moodysson | Cine |
| Naked | 2017 | Michael Tiddes | Cine |
| Un día sin fin (E già ieri) | 2004 | Giulio Manfredonia | Cine |
| Congratulations | 2009 | Nader Galal | Cine |
| Being Erica | 2009–2011 | Jana Sinyor | Serie TV |
| Zanox: Riesgos y efectos secundarios | 2022 | Baranyi Benő | Cine |
| Si no despierto | 2010 | Lauren Oliver | Novela |
| Before I Fall | 2017 | Ry Russo-Young | Cine |
| Una y otra vez (Life After Life) | 2013 | Kate Atkinson | Novela |
| Life After Life | 2022 | John Crowley | Serie TV |
| Título | Año | Autor / Director | Medio |
|---|---|---|---|
| Christmas Every Day (Navidad todos los días) | 1996 | Dir. Larry Peerce | Cine TV |
| Christmas Do-Over | 2006 | Dir. Catherine Cyran | Cine TV |
| A Christmas Carol | 2000 | Dir. David Hugh Jones | Cine TV |
| The Twelve Days of Christmas Eve (12 días de Navidad) | 2004 | Dir. Giles Foster | Cine TV |
| 12 Dates of Christmas (12 citas de Navidad) | 2011 | Dir. James Hayman | Cine TV |
| Last Train to Christmas (El último tren a la Navidad) | 2021 | Dir. Julian Kemp | Cine |
| Edge of Tomorrow (Al filo del mañana) | 2014 | Dir. Doug Liman | Cine |
| All You Need Is Kill | 2004 | Hiroshi Sakurazaka | Novela |
| ARQ | 2016 | Dir. Tony Elliott | Cine |
| To Your Last Death (Hasta tu última muerte) | 2019 | Dir. Jason Axinn | Cine animado |
| Boss Level (Muere otra vez) | 2021 | Dir. Joe Carnahan | Cine |
| Maanaadu | 2021 | Dir. Venkat Prabhu | Cine |
| The Last Day of Summer (El último día del verano) | 2007 | Dir. Blair Treu | Cine TV |
| 12:01 p.m. | 1973 | Richard A. Lupoff | Relato |
| 12:01 | 1990 | Dir. Jonathan Heap | Cortometraje |
| 12:01 | 1993 | Dir. Jack Sholder | Película TV |
| 12:02 p.m. | 2011 | Richard A. Lupoff | Relato |
| 12:03 p.m. | — | Richard A. Lupoff | Relato |
| One Fine Day | 1981 | Leon Arden | Novela |
| Star Trek: Discovery | 2017– | Bryan Fuller / Alex Kurtzman | Serie TV |
| Star Trek: The Next Generation | 1987–1994 | Gene Roddenberry | Serie TV |
| Star Trek: Voyager | 1995–2001 | Rick Berman / Michael Piller | Serie TV |
| Star Trek: Enterprise | 2001–2005 | Rick Berman / Brannon Braga | Serie TV |
| Morir (un instant abans de morir) | 1993 | Sergi Belbel | Teatro |
| Morir (un instant abans de morir) | 2000 | Dir. Ventura Pons | Cine |
| Smoking / No Smoking | 1993 | Dir. Alain Resnais | Cine |
| The Twilight Zone: Judgement Night | 1959 | Dir. John Brahm | Serie TV |
| Black Mirror: White Bear | 2013 | Charlie Brooker | Serie TV |
| Black Mirror: White Christmas | 2014 | Charlie Brooker | Serie TV |
| Salvage | 2006 | Dir. Jeff Crook / Josh Crook | Cine |
| The Deaths of Ian Stone | 2007 | Dir. Dario Piana | Cine |
| Blood Punch | 2014 | Dir. Madellaine Paxson | Cine |
| Cruel & Unusual | 2014 | Dir. Merlin Derviş | Cine |
| The Final Girls | 2015 | Dir. Todd Strauss-Schulson | Cine |
| The Good Place | 2016–2020 | Michael Schur | Serie TV |
| Until Dawn | 2025 | Dir. David F. Sandberg | Cine |
| The Fare | 2018 | Dir. D.C. Hamilton | Cine |
| Two Distant Strangers (Dos completos desconocidos) | 2020 | Travon Free / Martin Desmond Roe | Cortometraje |
| The Obituary of Tunde Johnson | 2019 | Dir. Ali LeRoi | Cine |
| Brightwood | 2022 | Dir. Dane Elcar | Cine |
| El increíble finde menguante | 2018 | Dir. Jon Mikel Caballero | Cine |
| El ascensor | 2021 | Dir. Federico Sosa | Cine |
| Mondays: See You “This” Week! | 2022 | Dir. Ryo Takebayashi | Cine |
| Everything Happens at Once | 2024 | Dir. — | Cine |
| Título | Año | Autor / Director | Medio |
|---|---|---|---|
| Mirror for Hero | — | Stanislav Rybas | Relato |
| Mirror for Hero | 1987 | Dir. Vladimir Khotinenko | Cine |
| Repeaters | 2010 | Dir. Carl Bessai | Cine |
| Magnetic | 2015 | Dir. Aleksandr Kott | Cine |
| 6:45 | 2021 | Dir. Craig Singer | Cine |
| Je t’aime, je t’aime (Te amo, te amo) | 1968 | Dir. Alain Resnais | Cine |
| The X-Files: Monday | 1999 | Dir. Kim Manners | Serie TV |
| Urusei Yatsura 2: Beautiful Dreamer | 1984 | Dir. Mamoru Oshii | Anime (cine) |
| Camp Slaughter (Camp Daze) | 2005 | Dir. Alex Wright | Cine |
| Déjà Vu | 2006 | Dir. Tony Scott | Cine |
| Day Break | 2006 | Dir. Rob Bowman (piloto) | Serie TV |
| Die Tür (La puerta) | 2009 | Dir. Anno Saul | Cine |
| Wake Up and Die (Volver a morir) | 2011 | Dir. Miguel Urrutia | Cine |
| I Am a Ghost (Soy un fantasma) | 2012 | Dir. H.P. Mendoza | Cine |
| Haunter | 2013 | Dir. Vincenzo Natali | Cine |
| Re/Member | 2021 | Dir. Eiichirō Hasumi | Cine |
| A Day | 2017 | Dir. Sun-ho Cho | Cine |
| Reset | 2017 | Dir. Teng Huatao | Cine |
| Reset | 2022 | Dir. Shen Yang / Liu Hongyuan | Serie TV |
| Kai Duan | 2018 | Qi Dao Jun | Novela |
| Jango | 2021 | Dir. Manoj Ankush | Cine |
| Turn Back the Clock | 1933 | Dir. Edgar Selwyn | Cine |
| It’s a Wonderful Life (Qué bello es vivir) | 1946 | Dir. Frank Capra | Cine |
| Peggy Sue Got Married (Peggy Sue se casó) | 1986 | Dir. Francis Ford Coppola | Cine |
| 41 | 2012 | Dir. Robert McKee | Cine |
| Retroactive (Pánico en la carretera) | 1997 | Dir. Louis Morneau | Cine |
| The Man with Rain in His Shoes (Lluvia en los zapatos) | 1998 | Dir. María Ripoll | Cine |
| Slipstream (La estela) | 2005 | Dir. David van Eyssen | Cine |
| Deborah | 2022 | Dir. — | Cine |
| Vandits | 2022 | Dir. Jared Cohn | Cine |
| About Time (Acerca del tiempo) | 2013 | Dir. Richard Curtis | Cine |
| Endless Eight (Haruhi Suzumiya) | 2009 | Dir. Yutaka Yamamoto | Anime |
| The Girl Who Leapt Through Time | 1967 | Yasutaka Tsutsui | Novela |
| The Girl Who Leapt Through Time | 1983 | Dir. Nobuhiko Obayashi | Cine |
| The Girl Who Leapt Through Time | 1994 | Dir. — | Serie TV |
| The Girl Who Leapt Through Time | 2006 | Dir. Mamoru Hosoda | Anime (cine) |
| The Girl Who Leapt Through Time | 2010 | Dir. Masaaki Taniguchi | Cine |
| Replay | 1987 | Ken Grimwood | Novela |
| El infinito (The Infinity) | 2017 | Dir. Justin Benson / Aaron Moorhead | Cine |
| Game Over | 2019 | Dir. Ashwin Saravanan | Cine |
| Final Fantasy | 1987 | Hironobu Sakaguchi | Videojuego |
| Harry Potter y el prisionero de Azkaban | 2004 | Dir. Alfonso Cuarón | Cine |
| The Legend of Zelda: Majora’s Mask | 2000 | Eiji Aonuma | Videojuego |
| Outer Wilds | 2019 | Mobius Digital | Videojuego |
| Hades | 2020 | Supergiant Games | Videojuego |
| Returnal | 2021 | Housemarque | Videojuego |
| The Forgotten City | 2021 | Modern Storyteller | Videojuego |
| La historia interminable | 1979 | Michael Ende | Novela |
| La rueda del tiempo | 1990–2013 | Robert Jordan | Saga literaria |
| La Torre Oscura | 1982–2012 | Stephen King | Saga literaria |
| El héroe de las eras | 2008 | Brandon Sanderson | Novela |
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